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jueves, 13 de septiembre de 2012

LAS ENSEÑANZAS DEL ELEGIDO- EVANGELIO ESENIO







Escúchenme Hijos de la Luz, porque les impartiré el don de las lenguas, aquel por el cual hablando a vuestra Madre Tierra en la mañana y a vuestro Padre Celestial en la noche, pueden ir acercándose más y más a la unidad con los reinos de la tierra y el cielo, aquella unidad para la cual el Hijo del Hombre está destinado desde los principios de los tiempos.
Haré que conozcan cosas profundas y misteriosas. Porque les digo en verdad, todas las cosas existen por Dios y no hay ninguna fuera de El. Dirijan vuestros corazones, por lo tanto, para que puedan caminar sobre los senderos rectos donde está Su presencia.

Cuando abran sus ojos en la mañana, incluso antes de que vuestro cuerpo haya sido llamado por el ángel del Sol, díganse a ustedes mismos estas palabras, dejándolas repercutir en vuestro espíritu; porque las palabras son como las hojas muertas cuando dentro de ellas no hay vida del espíritu. Decid entonces estas palabras:
Yo entro en el Jardín eterno e infinito de misterio, el espíritu en unidad con el Padre Celestial, mi cuerpo en unidad con la Madre Tierra, mi corazón en armonía con mis hermanos los Hijos de los Hombres, dedicando mi espíritu, mi cuerpo y mi corazón a lo sagrado, enseñanza pura y salvadora, incluso aquella enseñanza que desde antaño fue dada a conocer a Enoch.

Y después de que estas palabras hayan entrado en vuestro espíritu, en la primera mañana después del Sabbath ( nota del blog: Dìa del Señor, dìa de descanso y oraciòn) decid estas palabras:
La Madre Tierra y yo somos uno; su aliento es mi aliento, su sangre es mi sangre, sus huesos, su carne, sus entrañas, sus ojos y oídos, son mis huesos, mi carne, mis entrañas, mis ojos y oídos. Nunca la abandonaré y siempre ella nutrirá y sostendrá mi cuerpo.
Y sentirán el poder de la Madre Tierra fluyendo por vuestro cuerpo con gran ruido como el río cuando es acrecentado con poderosas lluvias.

Y en la segunda mañana después del Sabbath, decid estas palabras:
Angel de la Tierra, has fértil mi simiente y con tu poder da vida a mi cuerpo. Igual como vuestra simiente crea vida nueva, así corre a través de la Tierra la semilla del Angel de la Tierra; en la hierba, en el suelo, en todas las cosas vivientes que crecen del suelo.
Sabed, oh Hijos de la Luz, que el mismo ángel de la Tierra que convierte vuestra simiente en hijos, también convierte la diminuta bellota en este poderoso roble y hace producir la semilla del trigo para que crezca para el pan del Hijo del Hombre. Y el semen de vuestro cuerpo no necesita entrar en el cuerpo de la mujer para crear vida; porque el poder del Angel de la Tierra es superior en grandeza y el Angel de la Tierra puede crear la vida del espíritu adentro, así como la vida del cuerpo afuera.

Y en la tercera mañana después del Sabbath, decid estas palabras:
Angel de la Vida, entra con fuerza en los miembros de mi cuerpo. Y con estas palabras abracen el Arbol de la Vida, igual como yo abrazo este roble hermano y sentirán el poder del Angel de la Vida correr por vuestros brazos y piernas y por todas las partes de vuestro cuerpo, como la savia fluye en el árbol en primavera, aún si corre fuera del tronco, así el Angel de la Vida inundará vuestro cuerpo con el poder de la Madre Tierra.

Y en la cuarta mañana después del Sabbath, decid estas palabras:
Angel del regocijo desciende sobre la Tierra, vertiendo belleza y deleite a todos los Hijos de la Madre Tierra y el Padre Celestial. Y saldrán a los campos de flores después de la lluvia y darán gracia a vuestra Madre Tierra por el dulce olor del florecimiento; porque les digo en verdad, una flor no tiene otro propósito que traer regocijo al corazón del Hijo del Hombre. Y escucharán con oídos nuevos la canción de las aves y mirarán con ojos nuevos los colores del sol en su salida y puesta; y todos estos dones de la Madre Tierra causarán regocijo para vertirlo dentro de vosotros, así como de repente fluye un manantial en un lugar árido. Y sabrán que nadie llega ante el Padre Celeste si el Angel del Regocijo no le permite pasar; porque en regocijo fue creada la Tierra y en regocijo la Madre Tierra y el Padre Celestial le dieron nacimiento al Hijo del Hombre.

Y en la quinta mañana después del Sabbath, decid estas palabras:
Angel del Sol, entra a mi cuerpo y permite bañarme en el fuego de la Vida. Y sentirán los rayos del sol naciente entrar en el punto céntrico de vuestro cuerpo, allí en el centro donde los ángeles del Día y de la Noche se juntan. Y el poder del sol será vuestro para dirigirlo a cualquier parte de vuestro cuerpo, porque los ángeles moran allí dentro.

Y en la sexta mañana después del Sabbath, decid estas palabras:
Angel del Agua, entra en mi sangre y da a mi cuerpo el Agua de Vida. Y se sentirán como la torrentosa corriente del río y sentirán el poder del Angel del Agua entrar en vuestra sangre y como los riachuelos de un arroyo, enviar el poder de la Madre Tierra a través de vuestra sangre a todas las partes de vuestro cuerpo.
Y esta será la curación, porque el poder del Angel del Agua es muy grande y cuando le hables a él, te enviará su poder donde quiera que se lo ordenes, porque cuando los ángeles de Dios moran dentro del Hijo del Hombre, todas las cosas son posibles.

Y en la séptima mañana después del Sabbath, decid estas palabras:
Angel del Aire, entra en mi aliento y da a mi cuerpo el aire de la Vida. Conoced oh Hijos de la Luz, que el Angel del Aire es el mensajero del Padre Celestial y nadie llega ante el rostro de Dios si el Angel del Aire no le permite pasar. Porque nosotros no pensamos en el Angel del Aire cuando respiramos, porque nosotros respiramos sin meditación, como los hijos de las tinieblas que viven sus vidas sin meditación. Pero cuando el poder de la Vida entra en vuestras palabras y en vuestra respiración, entonces en todos los momentos que invoquen al Angel del Aire, así también invocan a los Angeles incógnitos del Padre Celestial y se acercarán más a los reinos celestiales.





Y en la noche del Sabbath, decid estas palabras:
El Padre Celestial y yo somos Uno. Y cierren sus ojos, Hijos de la Luz y en sueños entren en los reinos desconocidos del Padre Celestial.
Y se bañarán en la luz de las estrellas y el Padre Celestial les sostendrá en Sus manos y causará una fuente de conocimiento para vertirla dentro de vosotros, una fuente de poder, vertiendo Aguas Vivientes, un diluvio de Amor y de todo el contenido de la Sabiduría, como el esplendor de la Luz Eterna. Y un día los ojos de vuestro espíritu se abrirán y conocerán todas las cosas.

Y en la primera noche después del Sabbath, decid estas palabras:
Angel de la Vida Eterna, desciende sobre mi y da a mi espíritu vida eterna. Y cierren sus ojos Hijos de la Luz y en sueños contemplen la unidad de la vida en todas partes. Porque les digo en verdad, en las horas de luz del día nuestros pies están sobre la tierra y no tenemos alas con que volar; pero nuestros espíritus no están atados a la tierra y con la llegada de la noche vencemos nuestro apego a la tierra y nos unimos con lo eterno. Para el Hijo del Hombre todo no es como a él le parece y solo con los ojos del espíritu podemos ver aquellos hilos dorados, los cuales nos unen con la vida en todas partes.

Y en la segunda noche después del Sabbath, decid estas palabras:
Angel del Trabajo Creador, desciende sobre la Tierra y da abundancia a todos los Hijos de los Hombres. Porque éste, el más poderoso de los Angeles del Padre Celeste, es la causa del movimiento y solamente en el movimiento está la Vida. Trabajad oh Hijos de la Luz, en el jardín de la Hermandad para crear el reino de los cielos sobre la Tierra. Y así como trabajen, así el Angel del Trabajo Creador nutrirá y madurará la semilla de vuestro espíritu, para que puedan ver a Dios.

Y en la tercera noche después del Sabbath, decid estas palabras:
Paz, paz, paz, Angel de la Paz, estad siempre en todas partes. Buscad al Angel de la Paz en todo lo que vive, en todo lo que hagan, en todas las palabras que digan. Porque la paz es la llave para todo el conocimiento, para toda vida. Allí donde no hay paz, allí reina Satán. Y los hijos de las tinieblas ambicionan mas que todo robar de los Hijos de la Luz, su paz. Id por lo tanto, en esta noche al Torrente Dorado de la Luz, que es la vestidura del Angel de la Paz, y traed por la mañana la Paz de Dios que sobrepasa la comprensión, para que puedan confortar los corazones de los Hijos de los Hombres.

Y en la cuarta noche después del Sabbath, decid estas palabras:
Angel del Poder, desciende sobre mi y llena con Poder todos mis actos. Les digo en verdad, precisamente como sobre la Tierra no hay vida sin el Sol, así mismo no hay vida del espíritu sin el Angel del Poder. Lo que piensen y sientan son como las escrituras muertas, que sólo son palabras sobre una página, o el lenguaje muerto de hombres muertos. Mas los Hijos de la Luz no solamente pensarán, no solamente sentirán, sino que también actuarán y sus actos realizarán sus pensamientos y sentimientos, como la fruta dorada del verano le da el sentido a las hojas verdes de la primavera.

Y en la quinta noche después del Sabbath, decid estas palabras:
Angel del Amor, desciende sobre mi y llena con amor todos mis sentimientos. Porque es por Amor que el Padre Celeste, la Madre Tierra y el Hijo del Hombre llegan a ser uno. El Amor es eterno. El Amor es más fuerte que la muerte. Y todas las noches los Hijos de la Luz deben bañarse en el Agua Sagrada del Angel del Amor, para que con la mañana puedan bautizar a los Hijos de los Hombres con actos bondadosos y palabras gentiles.
Porque cuando el corazón del Hijo de la Luz está bañado por Amor, solo dice palabras bondadosas y suaves.

Y en la sexta noche después del Sabbath, decid estas palabras:
Angel de la Sabiduría, desciende sobre mi y llena con sabiduría todos mis pensamientos. Sabed, oh Hijos de la Luz, que vuestros pensamientos son tan poderosos como el rayo del relámpago que rompe a través de la tormenta y parte el poderoso árbol en pedazos.
Es por esto que han esperado siete años para aprender cómo hablar con los Angeles, porque no conocen el poder de sus pensamientos.
Utilicen entonces, sabiduría en todo lo que piensen, digan o hagan. Porque les digo en verdad, aquello que esté hecho sin sabiduría es como un caballo sin jinete echando espuma y enfurecido, corriendo enloquecido hacia el interior de un abismo.
Pero cuando el Angel de la Sabiduría gobierna vuestras acciones, entonces el sendero a las regiones incógnitas es establecido y el orden y la armonía rigen vuestras vidas.


Y estas son las comuniones con los ángeles, las cuales son dadas a los Hijos de la Luz, para que con los cuerpos purificados por el Padre Celestial, puedan comandar y servir a los ángeles continuamente, de período en período, en las etapas del día y en su orden fijo, con la llegada de la Luz desde su fuente y en el tornar de la noche y la ida de la luz, en la ida de las tinieblas y en el llegar del día, continuamente, en todas las generaciones del tiempo.
La verdad es nacida de la Fuente de Luz, la falsedad del pozo de las tinieblas. El dominio de todos los Hijos de la Verdad está en la manos de los ángeles de la Luz de modo que ellos pueden caminar por los senderos de la Luz.

Bendiciones sobre todos los Hijos de la Luz que han hecho su suerte con la Ley, para que caminen con certeza en todas direcciones. La Ley puede bendecirlos con todo lo bueno y protegerlos de todo lo malo, e iluminar sus corazones con percepción en las cosas de la vida y privilegiarles con el conocimiento de las cosas eternas.

Y la luna creciente de la Paz descendió sobre la montaña y briznas de luz relucieron sobre las aguas del río. Y los Hijos de la Luz se arrodillaron en reverencia y acción de gracias por las palabras de Jesús, como El se los enseñó en las formas antiguas de sus padres, aún como a Enoch le fue enseñado desde antaño.

Y Jesús dijo: La Ley fue implantada para recompensar a los Hijos de la Luz con curación y paz abundante, con larga vida, con semilla fértil de bendiciones perdurables, con regocijo eterno en inmortalidad de Luz eterna.
Con el llegar del día, abrazo a mi Madre, con el llegar de la noche me uno a mi Padre y con la ida de la noche y la mañana respiraré Su Ley y no interrumpiré estas comuniones hasta el fin del tiempo.

Extracto del Evangelio Esenio de la Paz- Libro IV
Ediciòn:  *Sendero de Luz* El Portal del Alma

martes, 31 de julio de 2012

LAS COMUNIONES






Como los hijos heredan la tierra de su padre, así nosotros hemos heredado una Tierra Santa de nuestros padres. Esta tierra no es un campo para ser arado, sino un lugar dentro de nosotros donde podemos construir un Templo Santo, e incluso como un templo debe ser levantado piedra a piedra; con voluntad Yo doy a vosotros estas piedras para la construcción del Templo Santo, aquel que hemos heredado de nuestros padres y sus padres de sus padres.
El Templo Santo puede ser construido únicamente con las comuniones antiguas, aquellas que se hablan, aquellas que se piensan y aquellas que se viven; pues si ellas se hablan únicamente con la boca, son como una colmena que las abejas han abandonado y no da más miel. Las comuniones son como un puente, puede ser construido únicamente con paciencia, así como se construye un puente sobre el río, piedra por piedra a medida que se encuentran por las orillas del agua.

Las comuniones son catorce en número, los ángeles del Padre Celestial son siete en número y los ángeles de la Madre Tierra son siete en número. Y como las raíces de los árboles cavan en la tierra y son nutridos, y las ramas de los árboles levantan sus brazos al cielo, así es el hombre, como el tronco del árbol con sus raíces profundas en el corazón de la Madre Terrenal y su espíritu ascendiendo a las estrellas brillantes de su Padre Celestial. Y las raíces del árbol son los ángeles de la Madre Terrenal y los brazos del árbol son los ángeles del Padre Celestial y este es el Sagrado Arbol de la Vida que crece en el Mar de la Eternidad.

 
La PRIMERA COMUNION es con el Angel del Sol, el que viene cada mañana, como una doncella de su cámara, para derramar su Luz dorada sobre el mundo.
Oh tu, inmortal, brillante, corcel veloz, Angel del Sol. No hay calor sin ti, no hay vida sin ti. El verde de los árboles sale para adorarte y es a través de ti como el diminuto grano de trigo se convierte en un río de espigas doradas mecidas con el viento. A través de ti se abre la flor en el centro de mi cuerpo. Por eso nunca deseo ocultar lo que hay en mi, procedente de ti.
Angel del Sol, mensajero santo de la Madre Terrenal, entra en el Templo Santo dentro de mi y dadme el Fuego de Vida.

La SEGUNDA COMUNION es con el Angel del Agua. El que hace que la lluvia caiga sobre las llanuras áridas, quien llena la fuente seca hasta desbordar. Si, te adoramos Agua de Vida.
Desde el Mar Celestial las aguas corren y fluyen de las fuentes inagotables. En mi sangre fluyen mil fuentes puras, vapores, nubes y todas las aguas que se esparcen sobre los Siete Reinos.
Todas las aguas que el Creador ha hecho son santas. La voz del Señor está sobre las aguas, el Dios de Gloria se hace sentir; el Señor está sobre muchas aguas.
Angel del Agua, mensajero santo de la Madre Terrenal, entra en la sangre que fluye a través de mi, baña mi cuerpo con la lluvia que cae del cielo y dadme el Agua de Vida.

La TERCERA COMUNION es con el Angel del Aire, quien esparce el perfume de campos de dulces aromas, de hierbas primaverales después de la lluvia, del capullo que se abre de la Rosa de Sharon.
Adoramos el Alimento Santo que está colocado más alto que todas las cosas creadas. Mirad pues, el eterno y soberano espacio luminoso donde reinan las incontables estrellas, es el aire que nosotros respiramos y es el aire que nosotros exhalamos.
Y en el instante entre la aspiración y la exhalación están ocultos todos los misterios del Edén Infinito.
Angel del Aire, mensajero santo de la Madre Terrenal, entra en lo profundo de mi, como la golondrina cae recta del espacio, para que yo pueda saber los secretos del viento y la música de las estrellas.

La CUARTA COMUNION es con el Angel de la Tierra. El, quien produce el cereal y las uvas de la plenitud de la Tierra. El, quien trae a los niños de la unión de los esposos. El, quien sembrará la tierra con el brazo derecho y con el brazo izquierdo; a su voluntad, ella dará en abundancia, frutos y granos, plantas doradas surgiendo de la tierra en la primavera hasta los confines de la tierra, hasta los confines de los ríos, tan lejos como el sol se levanta, para impartir sus dones de alimento al hombre.
Esta ancha tierra que yo alabo, expandida con caminos, la productiva, la completamente fértil, Tu Madre, planta santa. Si alabo las tierras donde tu creces, perfumada, sutilmente esparcida, lo bueno del Señor. El, quien siembra el cereal, las uvas y las frutas.
Y su cosecha será abundante y sus sembrados madurarán en los montes.
Como una recompensa para los seguidores de la Ley, el Señor envió el ángel de la Tierra, mensajero santo de la Madre Terrenal para hacer germinar las plantas y hacer fértil al vientre de la mujer, porque la tierra nunca puede estar sin la risa de los niños. Adoremos al Señor en El.

La QUINTA COMUNION es con el Angel de la Vida, El, quien da fortaleza y vigor al hombre. Pues, mirad, que si la cera no es pura ¿cómo puede entonces la vela dar una llama firme? Id, entonces hacia los árboles que crecen altos y delante de uno de ellos que sea hermoso, que sea alto y fuerte, decid estas palabras: Salve a ti oh magnífico Arbol de Vida, hecho por el Creador. Entonces el río de la vida fluirá entre tu y tu hermano el árbol y la salud del cuerpo, la agilidad del pie, la agudeza de los oidos, la energía de los brazos y la vista del águila serán vuestros.
Asi es la comunión con el Angel de la Vida, mensajero santo de la Madre Terrenal.

La SEXTA COMUNION es con el Angel del Regocijo; El, que desciende sobre la tierra para dar belleza a todos los hombres. Ya que el Señor no se adora con tristezas ni con gritos de desespero; dejad vuestros gemidos y lamentaciones y cantad al Señor un nuevo cántico, cantad al Señor toda la tierra, que los cielos se regocijen y la tierra se alegre, que los campos estén jubilosos y que las aguas se agiten, que todos los montes estén gozosos delante del Señor. Para que vayáis con alegría y estéis en paz, las montañas y las colinas se abrirán delante de vosotros en cánticos.
Angel del Regocijo, mensajero de la Madre Terrenal, cantaré al Señor mientras viva, entonaré alabanzas a mi Dios en toda mi existencia.

La SEPTIMA COMUNION es con nuestra Madre Terrenal. Ella, quien envía sus ángeles para guiar las raíces del hombre y los envía a lo más profundo de la tierra bendecida.
Invocamos a la Madre Terrenal, la protectora santa, la defensora. Es Ella quien restablecerá el mundo, la tierra es suya y la plenitud de la tierra, el mundo y todos lo que moran en él.
Adoramos la buena, la fuerte, la bondadosa Madre Terrenal y a todos sus ángeles generosos, valientes y plenos de energía, fuente de bienestar, benévola y fuente de salud.
A través de tu brillantez y gloria las plantas germinan en la tierra en las eternas primaveras. A través de tu brillantez y gloria los vientos soplan, precipitando las nubes hacia las fuentes inagotables.
La Madre Tierra y yo somos uno. Tengo mis raíces en Ella y Ella se complace en mi en concordancia con la Ley Santa.




... la tierra y todo lo que mora en ella es solo un reflejo del Reino del Padre Celestial.
... los ángeles de la Madre Tierra guían vuestros pasos hacia el que es vuestro Padre y hacia todos sus ángeles santos y de este modo podéis conocer vuestro verdadero hogar y convertiros en verdaderos Hijos de Dios...
Unicamente a través de las comuniones con los ángeles del Padre Celestial aprenderemos a ver lo invisible, a oír lo que puede ser oído y expresar la palabra no hablada.

La PRIMERA COMUNION es con el Angel del Poder, quien llena al sol de calor y guía la mano del hombre en todas sus obras. Tuyo oh Padre Celestial fue el poder, cuando hiciste del orden un camino para cada uno de nosotros y para todo. A través de tu poder, mis pies encontraron el sendero de la Ley, a través de tu poder, mis manos ejecutaron tus obras. El río dorado de poder fluye siempre desde ti hacia mi y mi cuerpo se dirige hacia ti siempre, como las flores se dirigen hacia el sol, pues no hay otro poder que el que viene del Padre Celestial, todo lo demás es solo un sueño, una nube de polvo que trata de cubrir la luz del sol.
No hay hombre que tenga poder sobre el espíritu ni que tenga poder el día de la muerte. Unicamente el poder que viene de Dios puede sacarnos de la Ciudad de la Muerte.
Guía nuestros obras y actos oh Angel del Poder, mensajero santo del Padre Celestial.

La SEGUNDA COMUNION es con el Angel del Amor, cuyas aguas mansas fluyen en una corriente infinita del Mar de la Eternidad.
Bienamados, amaos los unos a los otros, pues el Amor es del Padre Celestial y todo el que ama nace de la Orden Celestial y conoce a los ángeles. Pues sin Amor el corazón del hombre es árido y agrietado como el fondo de una fuente seca y sus palabras son vacías como una calabaza hueca. Pero las palabras de Amor son como un panal de miel dulce al alma, las palabras de Amor en la boca del hombre son como aguas profundas y los manantiales de Amor como un arroyo que fluye. Si, se dijo en los primeros días: Amarás a tu Padre Celestial con todo tu corazón, con toda tu mente y con todos tus actos. Y amarás a tu prójimo como a ti mismo.
El Padre Celestial es Amor y el que mora en el Amor, mora en el Padre Celestial y el Padre Celestial en él.
El que no ama es como un pájaro errante fuera del nido, para él la hierba se acabó y el arroyo tiene un sabor amargo. Y si un hombre dice: yo amo al Padre Celestial pero odio a mi hermano, es un mentiroso, pues quien no ama a su hermano que puede ver, ¿cómo puede amar al Padre Celestial a quien no ve?
Por esto reconoceréis a los Hijos de la Luz; aquellos que caminan con el Angel del Amor, pues ellos aman al Padre Celestial y aman a sus hermanos y acatan la Ley Santa.
El Amor es más fuerte que las corrientes de aguas profundas, el Amor es más fuerte que la muerte.

La TERCERA COMUNION es con el ángel de la Sabiduría, quien hizo al hombre libre de temor, abierto de corazón y sencillo de conciencia. Sabiduría Santa, el entendimiento que muestras continuamente como un manuscrito santo que no viene aún a través del aprendizaje. Toda la Sabiduría viene del Padre Celestial y está con El por siempre. ¿Quién puede contar las arenas del mar, las gotas de lluvia y los días de la eternidad? ¿Quién puede medir la altura del cielo y la anchura del universo? ¿Quién puede enunciar el principio de la Sabiduría?
La Sabiduría se ha creado antes de todas las cosas. Aquel que está sin Sabiduría es como el que le dice a un leño: Despierta, y a la piedra muda: Levántate y enseña. Sus palabras son así de vacías y sus actos inútiles, como un niño que esgrime la espada de su padre y desconoce su filo cortante. Pero la corona de la Sabiduría hace que la paz y la salud perfectas florezcan, las cuales son dones de Dios.
Oh, tu, Orden Celestial y tu Angel de la Sabiduría, te adoraré a ti y al Padre Celestial por quien –dentro de nosotros, fluye el río de pensamientos hacia el Mar Santo de la Eternidad.

La CUARTA COMUNION ES CON EL Angel de la Vida Eterna que trae al hombre el mensaje de la Eternidad. Porque el que camina con los ángeles aprenderá a elevarse sobre las nubes y su hogar estará en el Mar Eterno donde está plantado el Sagrado Arbol de la Vida.
No esperéis la muerte para revelar el gran misterio, si no conocéis a vuestro Padre Celestial mientras vuestros pies caminan por el suelo polvoriento, no habrá para vosotros sino sombras en la vida que está por venir.
Aquí y ahora el misterio se revela. Aquí y ahora se corre el velo, mas no temas, oh hombre, sujétate de las alas del Angel de la Vida Eterna y remóntate por los caminos de las estrellas, la luna, el sol y la Luz Eterna, moviéndote alrededor de sus órbitas por siempre y volando al Mar Celestial de Vida Eterna.

La QUINTA COMUNION es con el Angel del Trabajo, que canta en el zumbido de la abeja, en su elaboración -sin descanso, de la miel dorada; en la flauta del pastor que duerme temeroso de que su rebaño se extravíe, en el canto de la doncella cuando coloca su mano sobre el huso. Y si pensáis que estas cosas no son agradables a los ojos del Señor –cuando la más sublime plegaria resuena en la más alta montaña, entonces vosotros –en verdad, os equivocáis. Pues el trabajo honesto de las manos humildes es una oración diaria de acción de gracias y la melodía del arado es un cántico jubiloso al Señor.
El que come el pan de la pereza, debe morir de hambre, pues un campo de piedras únicamente produce piedras. Para él el día no tiene mañana y la noche es un viaje amargo de sueños funestos. La mente del perezoso está llena de la maleza del descontento, mas el que camina con el Angel del Trabajo, lleva dentro de si un campo siempre fértil, donde maíz y uvas y toda clase de plantas y flores dulcemente perfumadas germinan en abundancia. Como sembréis así recogeréis. El hombre de Dios que ha encontrado su designio no preguntará por ningún otro don.

La SEXTA COMUNION es con el Angel de la Paz, cuyo beso concede la calma y cuyo rostro es como la superficie del agua tranquila, donde la luna se refleja.
Invocaré la Paz, cuyo aliento es benévolo, cuya mano suaviza el semblante perturbado. En el Reino de la Paz no hay hambre ni sed, ni corrientes frías ni calientes, ni vejez, ni muerte. Pero el que no tiene Paz en su alma, no tiene lugar para construir dentro de él el Templo Sagrado; pues ¿cómo puede el carpintero construir en medio de un torbellino? La semilla de la violencia solo puede producir cosecha de desolación y de la tierra árida no crece nada con vida.

Buscad pues el Angel de la Paz, que él es como la estrella de la mañana en medio de una nube, como la luna llena, como el hermoso olivo empezando a dar fruto y como el sol brillando sobre el Templo del Altísimo.
La paz mora en el corazón del silencio: Serénate y reconoce, soy Dios.

La SEPTIMA COMUNION es con el Padre Celestial, quien es, quien fue y quien será por los siglos de los siglos.
Oh Gran Creador, Tu eres mi refugio y mi fortaleza. Tu eres desde la eternidad, Señor, Tu has sido nuestra morada en todas las generaciones. Antes de que las montañas fueran creadas, desde siempre, tu formaste la tierra por los siglos de los siglos, Tu eres Dios.
¿Quién ha hecho las aguas y quién hace las plantas? ¿Quién ha atado al viento, los nubarrones, los veloces e incluso los más veloces? ¿Quién oh Gran Creador?¿está la fuente de Vida Eterna dentro de nuestras almas? ¿Quién ha hecho la luz y las tinieblas? ¿Quién ha hecho el sueño y el entusiasmo del despertar? ¿Quién esparció los atardeceres y la medianoche? Tu oh Gran Creador. Tu has hecho la tierra por tu poder, has creado el universo por tu sabiduría y has extendido los cielos por tu Amor.
Si, Tu revelas en mi oh Padre Celestial, tu naturaleza, que es el poder de los ángeles del Reino Santo.
La inmortalidad y la Orden Celestial tu has dado, oh Creador y lo mejor de todas las cosas, tu Ley Santa. Alabaré tus obras con cánticos de acción de gracias, continuamente, en todas las generaciones del tiempo.
Al llegar el día abrazo a mi Madre, al llegar la noche me uno a mi Padre y con la llegada del atardecer y de la mañana respiraré tu Ley y no interrumpiré estas comuniones hasta el fin de los tiempos.
Y en el cielo y la tierra hubo gran silencio y la Paz del Padre Celestial y de la Madre Tierra brilló sobre las cabezas de Jesús y de la multitud.

Extracto de las Enseñanzas de Jesùs sobre las Comuniones- Evangelio Esenio